viernes, 24 de septiembre de 2010
Primer aniversario de lainformacion.com
Lainformacion.com quiso aprovechar su cumpleaños para otorgar los primeros Premios I de comunicación digital como reconocimiento a las mejores anuncios, campañas y acciones promocionales en Internet.
PREMIOS:
- Mejor anuncio digital: BMW/Mini, por su pieza 'Mini Terapia'
- Mejor campaña digital: Acciona, por su campaña ‘Re_Acciona’
- Mejor acción promocional en Redes Sociales: Zinkia, por su 'Pocoyízate'
- Premios especiales de comunicación digital: Facebook y BBVA
Desde Airevisual felicitamos a los premiados y esperamos seguir tirando de las orejas a lainformacion.com cada 23 de septiembre.
viernes, 3 de septiembre de 2010
Agujetas en las alas
De vuelta a Madrid, apenas tuvo tiempo de pisar su nido. Le esperaba un día de grabación muy especial. Nuestros amigos de ‘Hasta que la boda nos separe’ ya tenían listo el guión del segundo capítulo de esta web serie. En ella, se cuenta la historia de Laura y Carlos, dos jóvenes a punto de casarse. A tres meses de la boda, Laura no está segura de querer casarse con Carlos: ella es una chica amargada y desengañada con el amor; él, un optimista exacerbado con ideas disparatadas. Para decidirse, Laura publica un videoblog para contar cómo han sido los dos años de convivencia con su novio. ¿Acabarán casándose estos dos polos opuestos?

Nuestra pajarito no para de batir las alas, nervioso ante la idea de saber si finalmente sonará la marcha nupcial. Sobre todo después de ver el episodio piloto de la serie, que ganó el tercer premio del Web Series Festival 2010 de entre más de 200 series que se presentaron a concurso
De momento, MIBSE no puede adelantar nada del segundo capítulo: ha prometido no decir ni pío. Mientras tanto, podéis conocer mejor a Laura y Carlos viendo el episodio piloto. Nuestra mascota ya lo ha hecho, descansando en su nido porque, después de tanto vuelo, MIBSE ya tiene agujetas en las alas.
martes, 24 de agosto de 2010
La hora del café
La hora del café, que no es una hora de sesenta minutos, es nuestro momento. Unas veces centrado en cuestiones personales, otras laborales y, las más de las veces, una mezcla de ambas.
Mi finde semana ha estado bien. El mío un poco aburrido. ¿Me das tu azucarillo? Ahora mismo pongo eso al día. Mañana termino aquello. Esta tarde tenemos baile. Yo iré a la compra. No me lo han puesto con leche fría, ¡cómo quema! La reunión es a las doce. Ayer me terminé de leer tal libro. El jueves nos traen el pedido. La vi en el cine. Antes de acabar éso, dejamos organizado lo otro. Esta noche he quedado a cenar. ¡Mmhhh, qué ricas las tostadas! (...)
Nuestras conversaciones bailan, nuestro bolis escriben y, tras el último sorbo de café, vuelta a la oficina.
- Dos cafés con leche, uno de ellos con leche fría, uno solo y unas tostadas. ¡Gracias!
María
miércoles, 18 de agosto de 2010
El ataque del atrezzo silencioso
Se esconden entre los huecos de los armarios, se quedan a vivir en el tercer cajón de la mesa del ordenador, se refugian en cajas apiladas tras una cortina o simplemente subsisten a la vista en la estantería. Son todos esos objetos que hemos utilizado en alguna ocasión para uno o varios vídeos. Aunque parezcan inofensivos, yo sé que no lo son... Planean el ataque del atrezzo silencioso.
Al principio, estas piezas se creen importantes, ya que dedicamos cierto tiempo en encontrarlas. En algunos casos, no vale cualquier color o tamaño. “Buenos días, buscaba un cubo de plástico, liso, de color #0077a8, con un radio de 20 centímetros pero cuya base sea cuadrangular”, le preguntamos al estupefacto vendedor de un bazar de 'Todo a 0,60'. “Pero, ¿no te sirve éste? ¡Si es sólo un reloj!”, se desesperan nuestras amistades, a las que ya les debemos más de un favor. “No, es que tiene que tiene que tener la esfera más grande, los números tienen que ser negros y no puede poner 'Recuerdo de Benidorm' en la correa”, respondemos nosotras, con esa extraña sensación de que encontrar el Santo Grial sería más sencillo.
A estas alturas, los elementos para el vídeo en cuestión ya tienen el ego subido. Si además, los colocamos cuidadosamente en su escenario, les apuntamos con los focos y, por último, les grabamos en vídeo, un cubo cualquiera o un reloj normalito ya se creen estrellas del celuloide. Lo que ellos no saben es que su fama difícilmente durará los 15 minutos que decía Andy Warhol.
¿Qué hacer cuando la grabación ha terminado? En más de una ocasión se nos ha pasado por la cabeza deshacernos sin miramientos de esos objetos. Pero, ¿cómo vamos a tirar a la basura un palo de fregona? Además del dilema que supondría echarlo al contenedor de reciclaje correcto, ese elemento podría servirnos para otro vídeo futuro. Así que, en la mayoría de los casos, optamos por guardar esa radio de inspiración vintage o esa lata de atún vacía. Poco a poco se van amontonando dentro de cajas de cartón de Ikea, criando polvo como sujeta-libros o aguantando el paso del tiempo en completa verticalidad, apoyados contra alguna pared.
Relegados a ese estado de eterna espera, tengo la sincera impresión de que planean un ataque contra nosotras, por haberlos arrojado desde la cima de la fama al más triste olvido. Si todo el atrezzo que tenemos guardado en la oficina se rebela al mismo tiempo, puede ser catastrófico...
Irene
miércoles, 28 de julio de 2010
Las papeleras
Nada más instalarnos en nuestra primera oficina, me faltó tiempo para poner en un rincón dos bolsas: una para el papel y otra para el plástico. La papelera que ya teníamos serviría para el orgánico. Irene pronto compró dos papeleras más para colocar las bolsas. ¡Era lo suyo!, pero yo ya vivía tranquila con la separación de nuestras tres basuras, tuvieran recipiente o no.
Yo, un poco mandona cuando me pongo, impuse el reciclaje. Y más de una vez he puesto el grito en el cielo cuando los desperdicios estaban en la papelera equivocada. En los corrillos de la oficina se comenta que tiran con miedo la basura mientras me miran de reojo...
Cuando nos mudamos a la nueva oficina, las tres papeleras encontraron pronto su ubicación. Para evitar despistes y broncas por temas tan candentes como un sobre roto, una bolsa de patatas o las mondas de una manzana, Blanca propuso poner carteles encima de cada una de ellas. ¿Por qué no se nos ocurriría antes esta genial idea?
María